Guía de cuidado

Cuidado corporal

El cuidado del cuerpo también es un momento para ti. Pequeños hábitos, repetidos con constancia, hacen la diferencia en cómo te sientes.

Manos sosteniendo un frasco gotero de vidrio ámbar del que cae una gota
Todos los días

Hidratación corporal

La piel del cuerpo pierde humedad con el agua caliente, el jabón, el viento y el frío. Hidratarla con regularidad ayuda a que se sienta suave y cómoda.

Las zonas que suelen resecarse más son codos, rodillas, talones y piernas.

  • Prefiere duchas cortas con agua tibia.
  • Usa un jabón o gel suave y enjuaga bien.
  • Sécate con toques ligeros, sin frotar.
  • Aplica tu crema o loción en los minutos siguientes a la ducha, con la piel aún húmeda.
  • Dedica más atención a las zonas secas y repite si lo necesitas durante el día.
Con moderación

Exfoliación

Exfoliar ayuda a retirar las células muertas de la superficie y deja la piel con una textura más uniforme. La clave está en hacerlo con suavidad y sin excesos.

  • Para la mayoría de personas, una o dos veces por semana es suficiente.
  • Usa movimientos circulares suaves, sin presionar demasiado.
  • No exfolies piel irritada, con heridas, quemaduras de sol o recién depilada.
  • Hidrata siempre después de exfoliar.
  • Si tu piel es sensible, elige exfoliantes suaves y espacia más las aplicaciones.
Zonas que trabajan mucho

Cuidado de manos y pies

Manos

  • Después de lavarlas, sécalas bien y aplica una crema de manos.
  • Usa guantes para las tareas de limpieza con detergentes.
  • Ten una crema a mano en tu cartera o escritorio.
  • Mantén las uñas limpias y cortas, y no retires las cutículas a la fuerza.
  • Recuerda aplicar protector solar en el dorso de las manos.

Pies

  • Lávalos a diario y sécalos muy bien, también entre los dedos.
  • Hidrata talones y plantas, evitando aplicar crema entre los dedos.
  • Retira las durezas con suavidad usando una piedra pómez o lima.
  • Usa calzado cómodo y transpirable, y alterna los pares.
  • Corta las uñas de forma recta. Ante dolor o heridas que no sanan, consulta a un profesional.
Tiempo para ti

Rutinas de autocuidado y bienestar

El bienestar no depende solo de lo que aplicas sobre la piel. También de cómo descansas, te mueves y te tratas.

Pausas conscientes

Regálate unos minutos al día para respirar profundo y desconectarte de las pantallas.

Movimiento

Caminar, estirarte o bailar son formas sencillas de activar el cuerpo y sentirte mejor.

Ritual de la noche

Una ducha tibia, tu crema favorita y luz tenue pueden ayudarte a preparar el descanso.

Descanso reparador

Procura dormir las horas que tu cuerpo necesita y mantener horarios similares cada día.

Aviso: El contenido de esta página es informativo y no reemplaza la consulta con un dermatólogo u otro profesional de la salud. Si tienes una condición específica, irritación persistente o dudas, consulta a un especialista.

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